Mi niño no me come
Mi niño no me come. Esta es una frase y una queja muy repetida y escuchada entre padres y madres. Nos preocupamos y obsesionamos con el tema de la comida, pero, ¿realmente nuestros hijos tienen un problema?. Tan importante es, que el pediatra Carlos González trató el asunto en su libro Mi niño no me come.

En su libro, el Doctor González nos da una serie de consejos muy útiles para hacernos comprender que realmente no existe tal problema. Aquí os dejamos algunos puntos importantes que se desgranan en el libro.
. No obligar nunca a comer al niño. No debemos intentar que un niño trague la comida a toda costa, es una falta de respeto, podemos provocarle el vómito y podemos generar un rechazo de por vida hacia ese alimento.
. Cuanta cantidad de comida es necesaria. Muchas veces pretendemos que coman la misma cantidad que un adulto. ¿Cuánto pones en tu plato de adulto, y cuánto en su plato de niño?. Además no todos los niños comen o necesitan la misma cantidad de comida.
. ¿Seguro que no comen nada?. Muchos padres exageran, dicen que sus hijos no comen nada, pero lo que ocurre es que no comen lo que ellos pretenden.
. La crisis del año. A partir del año, aproximadamente, la velocidad decrecimiento disminuye y por ese motivo no necesitan la misma cantidad de alimento. A partir de los 5 años aumentarán el gasto energético y las necesidades alimenticias.
. El percentil. Muchos padres se obsesionan con estas medidas.
. Defensas infantiles. Evolutivamente los niños rechazan los sabores desconocidos por simple supervivencia, por instinto. Si les obligamos a comer algo que no desean, harán bola, escupirán e incluso vomitarán.
. Alergias. A veces un niño se puede negar a comer porque una serie de alimentos pueden causar alergia, y el niño sentirse mal tras su ingesta. Debemos tener este aspecto muy en cuenta.
. Las papillas. En los niños que lactan, se tiende a dejar una toma para ofrecer papillas, por la creencia (falsa) de que los cereales alimentan más. Nunca debemos sustituir el pecho por una papilla. Generalmente no suelen acabarse la medida que se les pone, ya que es orientativa, a pesar de que los padres se obsesionen con eso.
. Verduras. El estómago infantil admite pequeñas cantidades, muchas calorías en poco volumen. Las verduras tienen fibra y poca caloría, por tanto les llena sin saciarles. Por ese motivo tras unas pocas cucharadas no suelen querer más.
. Papillas de frutas. Pasa como con las verduras. Con las frutas es recomendable darles trocitos de una sola fruta. No es obligatorio que coman los archiconocidos purés de varias frutas.
. Respetar el sueño. Algunos padres les dan un biberón cuando duermen. Pero también pretenden que coman al despertar.
. No hace falta acostumbrarles a comer de todo. Obligarle a comer un alimento que rechaza, es la mejor manera para que no lo coma el resto de su vida.
. Comer solo. En muchas ocasiones los padres les metemos una cucharada tras otra sin darnos cuenta que ellos quieren un poquito de independencia. Se mancharán más, tardarán más pero seguro que comerán más satisfechos.
. Estrategias. No convertir la comida en un castigo, no guardar la comida para la cena, y similares. Ponerle en el plato solo lo que sepas que tomará, tanto si son tres cucharads como si son seis. Si ve el plato vacío y tiene más hambre, pedirá más comida.
. No utilizar sobornos, chantajes, regañinas o reproches.
Estos son algunos de los consejos que nos ofrece Carlos González en su libro Mi niño no me come, pero hay más. Os recomendamos su lectura.
Mi niño no me come
"Mi niño no me come" es una de las quejas que más oímos de boca de madres y padres. La hora de la comida a veces se convierte en una tortura para las familias. Pero, ¿realmente existe tal problema?.

No hay Comentarios
Agregar Comentario