Durante el embarazo la piel de la mujer se vuelve cambiante. En ocasiones se vuelve seca y los pezones pueden sufrir grietas y descamaciones. Un cuidado temprano favorecerá una lactancia placentera.
Si tu piel es del tipo definido como pieles grasas, sin duda tu estación es el invierno. Los inevitables brillos, la acumulación de sudor, el exceso de crema bronceadora habrán hecho estragos sobre la piel de tu rostro. Y ahora es un buen momento de devolverle su equilibrio natural. Te proponemos los mejores trucos para conservar la piel en perfecto estado durante esta temporada.