Jordi está en el centro de Barcelona dando vueltas y más vueltas en un intento desesperado de aparcar su coche...
Jordi llama desde Barcelona a su hijo Pep que emigró a Nueva York y le dice: - Lamento arruinarte el día, pero tengo que informarte que tu madre y yo nos estamos divorciando, cuarenta y cinco años de sufrimiento es suficiente...