Hay que desmaquillarse aunque no se lleve maquillaje, porque la limpieza cotidiana no sólo elimina los restos del maquillaje sino también el polvo y los residuos que dejan la polución, las toxinas, el exceso de sebo, el sudor y las células muertas.
La exfoliación es un ritual de belleza muy sencillo: en primer lugar dúchate con agua caliente para que la piel se reblandezca, a continuación aplica el producto específico sobre un guante de crin o una esponja y para terminar, frota sobre la piel presionando levemente con las manos mientras haces movimientos circulares.
Los codos y las rodillas se vuelven rugosos y secos a causa de las bajas temperaturas del invierno y el roce de la ropa. Para lucir unas piernas y unos brazos bonitos en verano solo hay que seguir unos consejos caseros muy sencillos que devolverán a la piel su tersura y suavidad.